Cuidados que no fallan para la piel de tu bebé

La piel de los niños es especial; es más delgada, tiene menos glándulas sebáceas y es muy frágil ante los estímulos y productos externos. Por esto, el cuidado de su piel desde la infancia puede hacer la diferencia en el cuidado y prevención de algunas condiciones de piel que vemos con frecuencia en la infancia.

  1. Baño: es el momento del día que refresca, que contempla la piel. Incluye en esta rutina el uso de agua tibia; los extremos de frío o calor pueden resecar la piel. Usa siempre limpiadores tipo Syndet, estos son productos que limpian la piel sin dañar su barrera protectora porque no tienen jabón. Seca la piel a toquecitos, así conservas un poco de humedad para el paso siguiente.
  2. Hidratación: este paso es muy importante; hazlo siempre después del baño con la piel un poco húmeda. Utiliza productos hidratantes que aporten ácidos grasos y ceramidas y reparen o protejan la barrera de la piel. Esto creará una barrera para mantener la piel hidratada, evitar la sequedad y las reacciones exageradas en la piel de tu bebé.

Por último, sabemos que como papás ustedes quieren ensayar y tener productos con el clásico olor a bebé. Estos productos son cosméticos que, usados en exceso, pueden generar en la delicada piel del bebé reacciones y alergias. Mantén la rutina simple, favorece el uso de productos dermatológicos sin olor. Cuando quieras que tu bebé huela bien, usa los productos con fragancia, como perfumes en la ropa y no directamente sobre la piel.

Hagamos de esta etapa una etapa especial para crear rutinas con productos adecuados que cuiden y protejan la piel de los más pequeños.