Las cicatrices son testigos de muchos momentos en nuestras vidas: pequeños o grandes accidentes, cirugías que nos ayudaron a recuperar alguna función o a salvar la función de nuestros órganos, y, de forma muy frecuente, nos recuerdan nuestra adolescencia y el acné que padecimos.
Aunque muchas de las cicatrices son imposibles de borrar completamente, podemos, como dermatólogos, ofrecerte muchas soluciones para mejorar la funcionalidad de la piel afectada, el dolor o molestia de tu cicatriz, y recuperar el aspecto estético del área cicatrizada.
Las herramientas que usamos para tratar cicatrices van desde vendajes compresivos, geles de silicona, infiltraciones con productos antiinflamatorios, y la combinación de tecnologías con microagujas, como nanopore, microagujas con radiofrecuencia, fixer, y diferentes tecnologías de luz pulsada y láser.
Te preguntarás: ¿Cuál es el mejor? y la respuesta es: siempre depende de cada tipo de cicatriz, el tiempo que lleva y el lugar donde se encuentre, pero los mejores resultados los logramos con evaluaciones a tiempo y combinación de todos los recursos y tecnologías.
Si tienes una cicatriz que pensabas que no tenía solución, anímate a consultar con tu dermatólogo; puede ser el inicio de un proceso muy positivo para tu piel.




