Maquillaje dermatológico: cuida tu piel mientras te maquillas

Maquillaje con valor agregado: el poder de la cosmética unida a la ciencia en tus productos cosméticos

El maquillaje y el cuidado de la piel cada día toman más importancia entre nuestros pacientes. Si tenemos en cuenta que el maquillaje lo llevaremos una gran parte del día en contacto con nuestra piel, saber escogerlo según nuestro tipo de piel o condiciones dermatológicas nos ayuda a prevenir efectos secundarios y, de paso, a tratar alguna condición mientras nos maquillamos.

La diferencia principal entre el maquillaje cosmético y el dermatológico radica en que este último ha sido diseñado pensando en pieles intolerantes con alta reactividad a productos cosméticos; en la piel mixta con tendencia al acné, para favorecer la mejora de puntos negros y brotes de acné por cosméticos; y en pieles con manchas, para aportar productos activos antioxidantes o con potencia desmanchadora que complementen el tratamiento.

Uno de mis favoritos, sin que necesariamente sea maquillaje, es el protector con color. Cumple funciones protectoras únicas y puede estar diseñado para pieles sensibles, con pantallas minerales; para pieles grasas, con productos activos como ácido salicílico y matificantes; o para pieles deshidratadas y manchadas, con antioxidantes y niacinamida.

También puedes encontrar las BB o bálsamos para imperfecciones, que también pueden tener factor de protección; las CC o cremas correctoras, que actúan como correctoras de tono; y las bases ligeras dermatológicas. Todas ellas se presentan con productos activos según tu necesidad.

Para mí, tener una rutina fácil es el inicio de tener una rutina duradera. Por esto, si mientras te maquillas le ayudas a tu piel con productos activos, estamos logrando un valor agregado que le hace bien a nuestra piel. Para elegir la mejor opción para tus necesidades, siempre consulta con tu dermatólogo.