Esta es la razón por la que los tratamientos de los 30 ya no son suficientes a los 50

El principal cambio de tu piel a los 50, además de las arrugas y la falta de luminosidad de la piel con tono disparejo, es la flacidez.
La flacidez se define como la pérdida de la firmeza de la piel, producida por una disminución de fibras de elastina y colágeno. Hace parte del proceso normal de envejecimiento, donde además se presentan cambios en los huesos de la cara que alteran la configuración de nuestro rostro.

Podemos observarla en la pérdida de los contornos faciales, con una disposición más cuadrada de la cara, exceso de piel en los párpados, y la acentuación de algunas líneas, como las del surco nasogeniano o las líneas del mentón, debido a la falta de volumen.

Por todo lo anterior, los tratamientos que estaban dirigidos a mejorar manchas, algunas arrugas puntuales y a reponer el volumen perdido entre los 30 y los 40 ya no serán suficientes cuando llegas a los 50. Aquí te dejo un resumen de los procedimientos que impactan la flacidez y que deben formar parte de los protocolos de mantenimiento de una piel saludable a los 50.

Estimuladores de colágeno: Son productos inyectables cuya función principal es estimular la producción natural de colágeno en tu piel. Estos productos mejoran la calidad de la piel, su luminosidad e impactan también los contornos faciales. ¿Por qué me gustan? Porque mejoran todos estos aspectos sin aportar volumen. Además, son versátiles y pueden usarse en áreas donde la flacidez también es muy notoria, como el cuello y las manos.

Radiofrecuencia con microagujas FIXER: Esta tecnología permite el rejuvenecimiento no quirúrgico. Actúa mediante la penetración de microagujas en la piel a diferentes profundidades, dependiendo del área a tratar. La micropunción y la radiofrecuencia generan la producción de nuevo colágeno, mejorando el aspecto de la piel y algunas arrugas más superficiales. Se realiza en áreas como la cara, el cuello y el abdomen, y puede intercalarse y complementarse con los bioestimuladores.

Productos de cuidado inteligentes: Pensados por tu dermatólogo para impactar la calidad de la piel, estos productos son generalmente renovadores que estimulan también el colágeno. Además, contienen péptidos que cumplen una función importante en la elasticidad de la piel y el tratamiento de las arrugas.

Estilo de vida: La alimentación rica en antioxidantes, grasas de buena calidad, proteínas que nos ayuden a mantener la musculatura, el sueño adecuado y el manejo activo de la menopausia por parte de ginecología o endocrinología, ayudan de forma dramática a que la pérdida de colágeno no sea tan acelerada en nuestras pacientes de 50 años o más.

Finalmente, consultar con tu dermatólogo permitirá que juntos evalúen cuáles terapias son más efectivas en tu caso, y cuándo es necesario recurrir a otros tratamientos, como los quirúrgicos, ya que los procedimientos dermatológicos mínimamente invasivos tienen un límite y pueden dejar de ser útiles en casos avanzados de flacidez.