¿Por qué no se mejora mi acné?

El acné, en todas las edades, es una de las causas más frecuentes de consulta dermatológica. La ansiedad por la falta de mejoría es comprensible, ya que un acné no tratado adecuadamente puede dejar cicatrices permanentes. Estas son algunas de las razones más comunes por las que los pacientes no ven mejoras en su tratamiento:

  1. Tus medicamentos no han tenido el suficiente tiempo para actuar: el objetivo de muchos medicamentos para el acné es reducir la inflamación y controlar el exceso de producción de sebo en la glándula sebácea. Para lograrlo, requieren un tiempo de acción que nunca es menor a 4 u 8 semanas. El pico de mejoría suele ocurrir después de los tres meses de tratamiento. Por eso, la constancia y la confianza en la medicación indicada por tu dermatólogo son fundamentales.
  2. Tu diagnóstico no es correcto: no todas las inflamaciones en la piel de la cara son acné. Hay pacientes que inician tratamientos por su cuenta y, al evaluarlos, descubrimos que tienen otras condiciones como dermatitis perioral, dermatitis seborreica o desórdenes hormonales que requieren un abordaje diferente. Ante los primeros signos de inflamación, consulta con un dermatólogo para evitar complicaciones.
  3. Manipulas y exprimes tus lesiones: al hacerlo, las lesiones pueden sobreinfectarse y generar manchas de color morado o café, lo que da la apariencia de un acné más activo y sin control. Además, las uñas pueden portar gérmenes que empeoran la situación. Manipular las lesiones genera cicatrices permanentes.

Al iniciar un tratamiento para el acné, asegúrate de hacerlo con un dermatólogo, sigue las indicaciones con constancia y evita manipular las lesiones. Verás los resultados en una piel saludable y sin cicatrices.